Sin ánimos de exagerar y mucho menos de convertirme en vocera de Globovisión, tengo que expresar algo que me aterra, no sólo a mí, sino a los vecinos de mi comunidad. Yo vivo en Las Acacias (Caracas) y siempre había escuchado los cuentos de los atracos y todo eso, pero digamos que no le había parado mucho a la situación, hasta que, en los últimos meses, grupos de landroncitos, con ganas de joder las cosas de los demás, se han metido varias veces en el estacionamiento de mi edificio. En los últimos tiempos varios vecinos han sido víctimas de esos personajes y sus bienes han sufrido las consecuencias.
Vidrios rotos, carros sin equipo de sonido, puertas de seguridad violentadas, entre otras cosas, ya resultan ser situaciones medio normales para los vecinos. Pero ya la cosa está pasando de marrón a negro porque ya no sólo entran como perros por sus casas a nuestros estacionamientos, sino que también entran al edificio, hasta un vecino tuvo que recibir a estos visitantes inesperados en su casa. Ah, y ya están de lo más tranquilos en la puerta principal del edificio, esperando el momento oportuno para poder entrar y hacer de las suyas.
Pero la cosa no sólo va por aquí, sino que ahora hay par de joyitas en moto causando estragos en la zona y persiguiendo a mujeres, abuelos y abuelas para arrancarles sus carteras, celulares y todo lo que lleven mal puesto. Pues sí, los panitas, poco hombres por demás, atacan en parejita a una sola persona, por lo general a alguien más débil. Este fin de semana agarraron a una señora con su hijo y hasta golpes contra la pared le dieron a la pobre mujer y, con todo y eso, no pudieron arrancarle la cartera gracias a los gritos de los vecinos del sector que se asomaron en sus balcones a causa de los llamados de la desesperada mujer.
Bueno y la cosa también va más allá de eso porque últimamente también hay más atracos fuertes en la zona. Que si tipos robando carros a mano armada, secuestros, tiroteos y demás. Ah, y que no se me olvide mencionar a los hombres araña. Pues sí, resulta que hasta elásticos son estos panas, porque tienen la osadía de treparse por las paredes de los edificios para entrar a los apartamentos que tengan sus ventanas abiertas.
Una señora me contó que recibió a un hombre araña en su casa. Este tipo sólo tuvo chance de robarle la cartera porque los gritos de ella lograron espantar al hombre, quien tuvo que tirarse por la ventana y.... adivinen, el pana cayó desde un piso 3 y no le pasó nada, siguió corriendo con la cartera en la mano.
De verdad, esto es un llamado a las autoridades, a las policías, a la Guardia Nacional, por Dios a quien sea: ¡AYUDAAAAA!!! Necesitamos vigilancia en la zona, desde hace tiempo que ni veo a un Metropolitana por la Av. María Teresa Toro de las Acacias; tampoco he visto desde hace siglos a los Poli Caracas y, para ser bien sincera, ni me acuerdo de estos policías ¿será que existen?
Sé que pueden poner vigilancia en los lugares que están muy peligrosos, porque en los rosales, en la calle América, cercana a la Plaza Tiuna (AV: ROOSEVELT), hay un puesto de la Guardia Nacional. Estos efectivos siempre están ahí, no se mueven, pero están muy escondidos. Bueno ellos están custodiando esa zona porque ahí vive un Comandante de la Aviación y como su zona estaba muy sola y peligrosa mandó a poner ese puesto de control ahí, justo frente a su casa... Pero a los vecinos de la Av. Victoria, de la esquina de Nicolasito, de la calle La Rambla y de la María Teresa Toro no nos dan nada, nos tienen en el olvido y nadie cuida de nuestra seguridad.
Quiero darles un voto de confianza, pero para ello necesito que realmente trabajen para combatir a estos malandros desalmados.





























